La falta de sueño es responsable de enfermedades, accidentes, problemas mentales y fatiga. Sin embargo, dormir bien no solo consiste en dormir las horas necesarias, sino que hay otros factores que quizá no conoces y que son importantes para asegurarte un buen descanso.

1.Horario regular

Este quizá es uno de los aspectos sobre los que más se habla. Sí, la regularidad importa. Tanto en lo que concierne a dormir el mismo número de horas todas las noches, como al hecho de despertarse y acostarse a la misma hora. La pregunta entonces es: ¿Y el fin de semana? Pues efectivamente, lo recomendable es no dormir hasta tarde, porque eso puede producir alteraciones en tus ritmos biológicos. Además, recuerda que el cerebro no tiene la capacidad de recuperar todo el sueño que se ha perdido.

Horario regular

2.Baja temperatura

Una baja temperatura en la habitación promueve un mejor sueño. De hecho, es aconsejable tratar de mantener una temperatura fresca en el dormitorio, entre 18º y 18, 5º. Eso permitirá a tu cuerpo alcanzar la temperatura ideal para iniciar un sueño profundo saludable. La razón es que tu cuerpo y cerebro deben reducir la temperatura media aproximadamente un grado centígrado. Por lo tanto, por más que en invierno apetezca, no se recomienda dormir con la calefacción puesta. Cuando te encuentres en un ambiente cálido, abre las ventanas para intentar mantener la habitación fresca.

baja temperatura

3.Dormir en la oscuridad

Lo ideal es dormir a oscuras, sí, así que colgar cortinas gruesas o bloqueadoras de la iluminación callejera es una buena idea. Además, la calidad de tu sueño mejorará si atenúas la luz cuando te estés preparando para acostarte. En la era de la revolución tecnológica, es necesario recordar que dentro de tu habitación no debería haber dispositivos electrónicos con lucecitas en modo de espera. Tampoco relojes eléctricos o electrónicos con los tableros encendidos.

Dormir en la oscuridad

4.No quedarse en cama despierto

Este es uno de los errores que comete mucha gente que tiene problemas con el sueño: permanecen en cama durante mucho tiempo cuando se despiertan. Pues bien, según algunos expertos, si no puedes dormir, no deberías quedarte más de 15 minutos en la cama. Mejor levántate, ve a otra habitación, mantén las luces tenues y lee un libro. Regresa a la cama cuando te sientas cansado y soñoliento otra vez. Eso sí, trata de evitar encender el ordenador o revisar el correo electrónico en tu móvil.

no quedarse en la cama

5.Limitar el alcohol y la cafeína

Hay quienes aseguran que tomar una taza de café por la noche no les afecta el sueño. Lo cierto es que, aunque puedas conciliar el sueño, ese sueño no es tan profundo cuando hay cafeína circulando por el cerebro. Por lo tanto, haz tus cálculos para dejar de tomar cafeína considerando que esta permanece en tu sistema entre cinco y seis horas. También es aconsejable abstenerse de beber alcohol por la noche.

Limitar el alcohol y la cafeína

En definitiva, cumplir a rajatabla estos consejos todos los días a veces puede resultar difícil. Pero si tratas de tenerlos en cuenta y aplicarlos con cierta regularidad, verás como la calidad de tu sueño mejora y notarás los efectos.