Hace apenas unas semanas te mostrábamos algunos destinos en los que, independientemente de cuándo los visites, prácticamente todo el año puedes disfrutar del sol. Pero a sabiendas de que no todo el mundo tolera el calor de la misma forma llegó el momento de pensar en todas aquellas personas pro frioleras que en los próximos meses buscan, precisamente, visitar lugares donde pueden volver a recuperar los abrigos que aquí ya han aparcado hasta la próxima temporada. Si las playas no son lo tuyo desde aquí te proponemos estos destinos. No te pondrás moreno, no, pero desde Travel Partners te apoyamos en tu decisión de esquivar las altas temperaturas.

 

Islandia

Quien visita Islandia en estas fechas se sorprende, entre otras cosas, de cómo la noche se resiste a hacer acto de presencia. Pese a estar cerca del Polo Norte las temperaturas en estos meses veraniegos suelen oscilar entre los 15 y los cero grados, por lo que si te decides a recorrer sus mágicos parajes deberás tener a mano un señor abrigo. Si vas con la idea de disfrutar del espectáculo de las auroras boreales debes saber que en verano es casi imposible verlas (es lo que tiene el hecho de ser prácticamente de día durante las 24 horas), pero Islandia ofrece muchísimas cosas igual o incluso más interesantes: desde infinidad de géisers que te dejarán sin habla hasta los inmensos lagos helados como los de Jökulsárlón. Y, por si fuera poco, si quieres desconectar del estrés siempre puedes acudir a la llamada de la denominada Laguna Azul, un spa natural en el que el tiempo se detiene.

Islandia

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Escocia

Aquí no solamente tendrás que ir concienzudamente abrigado, sino que también deberás ir acompañado de un paraguas porque la climatología en Escocia es del todo imprevisible. Aunque, ciertamente, este país gana muchos puntos cuando su cielo está gris. Edimburgo, su capital, es de una preciosidad aplastante y tiene rincones como su Casco Antiguo (llamado Royal Mile) en los que creerás que te has teletransportado hasta el mismísimo Medievo. Glasgow, por su parte, es la otra cara de la moneda más moderna. No obstante, más allá de los acantilados y los fiordos que se pueden vislumbrar en este país, también puedes escaparte a Yverness para ver si eres el primer hombre sobre la faz de la Tierra que se encuentra cara a cara con el famosísimo monstruo del lago Ness. Todo ello aderezado, como manda la tradición, con un buen whisky, que para ello ellos son unos expertos en la materia.

Escocia

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México

Los simpatizantes del calor siempre tienen la opción de tomar un vuelo hasta Cancún o Mérida, dos ciudades que al estar situadas en la Península del Yucatán siempre disfrutan de altas temperaturas los 365 días del año. Pero el asunto cambia radicalmente en su capital, la Ciudad de México (a la que durante años se le ha conocido simplemente como D.F.), ya que en las primeras horas del día sí que puede hacer algo de calor, pero a medida que llega la tarde siempre pide a gritos que lleves una chaqueta contigo. Su oferta cultural es tan vasta como su extensión, pero en días así siempre es un placer cruzar los canales de Xochimilco en una de sus coloridas barcas o darse un precioso paseo por las calles de Coyoacán, donde precisamente se encuentra la llamada “Casa Azul” o, lo que es lo mismo, el Museo Frida Kahlo.

México DF

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Nueva Zelanda

La Tierra que inspiró a “El Señor de los Anillos” es un lugar perfecto para los más frioleros, ya que en nuestro verano vive su momento más fresco y húmedo. A estas alturas poco más se puede decir del Parque Nacional de Tongariro, el Valle volcánico de Whanganui o Pancake Rocks. Pero si eres de esos que entre junio o agosto echa de menos poder encasquetarse unos esquís debes saber que en la Isla Sur podrás hacerlo sin problemas. ¿Hay algo más maravilloso que poder esquiar mientras la otra mitad del mundo sufre un calor infernal?

Nueva Zelanda

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España

Sí, algunos rincones de España pueden ser auténticos hornos en verano (en Andalucía, sin ir más lejos, las altas temperaturas provocan que a primera hora de la tarde muchas de sus calles están menos transitadas de la habitual), pero después hay otros tantos en los que sucede todo lo contrario. El norte, con Galicia, Asturias o el País Vasco a la cabeza, son lugares perfectos para visitar en verano porque difícilmente te achicharrarás de calor. Una chaqueta se hace imprescindible (así como un paraguas, por si acaso) cuando cae la tarde y, sobre todo, por la noche para poder disfrutar de su exquisita gastronomía.

Asturias

Cudillero, en Asturias.