Los hay que deciden viajar por cuestiones meramente culturales, pero cada vez está mucho más al alza el perfil del viajero gastronómico que, allá donde va, no tiene problema alguno en probar los platos autóctonos del país que visita. En esta ocasión hemos querido detenernos en algunos manjares que disfrutarán de lo lindo aquellos que no tienen miedo a lo picante. Porque otra cosa quizás no, pero un bocado a estos platos supone entrar en una nueva dimensión de sabores que, una vez pasado el temor inicial, crea muchísima adicción. En Travel Partners no vamos a cocinarte, pero sí que podemos ayudarte a planificar tu viaje para que no te falte de nada. Señoras y señores, buen provecho.

 

Huo Guo (China)

Se le conoce también como hot pot o simplemente caldero mongol, aunque para que se hagan una idea se trata de una fondue china muy especial. La base es un caldo aparentemente inofensivo al que se le puede echar prácticamente de todo: desde verduras y carnes, pasando por marisco, setas o lo que la imaginación dé de sí. No obstante, hay que ir con cuidado. El puchero en sí se sirve ardiendo (ya que así los condimentos se cocinan en su interior), pero la cantidad de aceite de pimienta que lleva provoca auténticas bocanadas de fuego en el paladar de quien lo prueba. Por defecto en China siempre lo sirven muy pero que muy picante, así que si lo pides atente a las consecuencias.

Huo Guo

Cau Cau (Perú)

La cocina peruana es mucho más que ceviche. El cau cau parece un plato para todos los públicos porque a simple vista es como un guiso de patatas y guisantes que lleva trozos de carne. Pero una vez se le hinca el diente aparece por sorpresa el ingrediente que lo convierte en uno de los manjares más picantes de toda Latinoamérica: pequeños trozos de chile amarillo. En Perú no escatiman precisamente con la cantidad de chile amarillo que le ponen, por lo que siempre puedes negociar con el camarero que el chef tenga algo de compasión hacia ti.

Cau Cau

Khua Kling (Tailandia)

La gastronomía tailandesa está llena de sorpresas, como es el caso de este plato de carne con salsa en el que el curry ultra picante lo domina todo. A simple vista no parece para tanto, pero si al cocinero se le va un poco la mano verás las estrellas, sin duda. En los restaurantes tailandeses occidentales puedes probar una versión menos ardiente, pero si lo pides en el sur de Tailandia ten a mano una buena bebida refrescante porque ahí no se andan con tonterías.

Khua Kling

Chiles rellenos (México)

La primera vez que uno viaja a México tiene algo de miedo porque cree la leyenda de que todo lo que se sirve en el país norteamericano siempre pica. ¡Vaya mentira! Como en todas las gastronomías hay de todo para todos, pero si quieres probar su plato más ardiente puedes decantarte por los chiles rellenos. Los chiles, picantes ya de por sí, están rellenos de queso o carne. Hasta aquí todo bien. Pero la experiencia eleva mucho la temperatura por culpa de la salsa en la que se bañan, que es mucho más picante que los chiles en sí. Si estás en apuros pídete una michelada. Con cerveza todo pasa mejor.

Chiles rellenos

Sik Sik Wat (Etiopía)

Sólo los más atrevidos se atreven a catar este plato etíope que se presenta con carne de pollo o ternera aderezado con chiles rojos y paprika, entre otros ingredientes. Aunque si hay dos factores que convierten este plato en el sueño húmedo de los más tolerantes al picante son la pimienta y un condimento de la zona llamado berbere que provoca auténticas llamaradas en la boca. Allí lo toma prácticamente todo el mundo, incluido niños. Así que como todo en la vida, sin duda, es cuestión de acostumbrarse.

Sik Sik Wat

Kimchi Jjigae (Corea del Sur)

Los coreanos saben muy bien cómo exprimir el sabor de un buen estofado. Como en este caso, que más allá de llevar kimchi, carne y marisco, el plato viene aderezado con una cantidad salvaje de pimientos sólo aptos para los más valientes. En Corea es un plato muy típico porque en épocas de bajas temperaturas consigue calentarte con apenas un par de mordiscos. Mejor que una buena estufa o la calefacción.

kimchi jjigae