Es cierto que las empresas cada vez tienen más en cuenta el cuidado de los business travelers en sus políticas de viajes, pero las consideraciones suelen centrarse en la seguridad, mientras que la salud y el bienestar de los viajeros rara vez aparecen como una prioridad.

Uno de los motivos puede ser la dificultad de cuantificar el éxito de las iniciativas de salud y bienestar dentro de las empresas, así como el impacto del viaje en la salud y productividad de los empleados.

Sin embargo, al no tener en cuenta estos aspectos, podemos generar lo que el experto americano en viajes de empresa Scott Gillespie denomina “fricción”. La fricción se produce como consecuencia del estrés que provocan las incomodidades del viaje en los viajeros.

estres-viajes-negocios

 

El precio del viaje para las compañías es la suma de los costes objetivos que abona a la agencia y a otros proveedores más los costes de fricción de los viajeros que podremos calcular a partir de encuestas de calidad, entrevistas, etc.

La empresa acabará pagando estos costes de fricción con formatos de menor productividad entre sus colaboradores, pérdidas de proyectos, descontento entre clientes y, por supuesto, reactividad de los empleados hacia el viaje.

Algunos consejos

Hay varios factores que podemos tener en cuenta para disminuir los momentos de estrés y mejorar la productividad de los viajeros de negocios. A la hora de viajar en avión, por ejemplo, es importante asegurarse de que los traslados se cumplan con puntualidad, los tiempos de entrega del equipaje sean rápidos y haya suficiente espacio para las piernas entre los asientos.

En el caso del alojamiento, además de confortables, los hoteles deben estar bien ubicados, cerca de los puntos de reunión del viajero. Y aunque conozcamos el establecimiento, puede ser útil echar un vistazo a los comentarios de otros viajeros.

Pese a todo, pueden surgir imprevistos que no se pueden controlar. Cuando se producen retrasos o cancelaciones de un vuelo -aproximadamente una de cada diez veces- aumenta el estrés y la productividad se ve afectada. La tecnología es entonces fundamental para suavizar la experiencia de los viajeros y también para encontrar opciones alternativas de forma proactiva y rápida.

Otro factor importante es el propósito del viaje. Si un empleado está viajando para negociar un aspecto crítico de su empresa, es probable que requiera de una mayor preparación antes de la reunión, o incluso formación interna. En esta situación la comodidad y el apoyo son fundamentales para que alcance los objetivos de la compañía.

Sabemos que los empleados satisfechos se quedan más tiempo en una empresa. Su bienestar no depende únicamente de las políticas de viaje, pero éstas pueden ser un componente clave, sobre todo en las compañías que luchan por atraer y retener a los mejores talentos.