La aparición de las compañías de bajo coste ha propiciado un ajuste de tarifas por parte de las aerolíneas tradicionales. Consecuencia de todo ello ha sido la desatención de los viajeros, que han pasado de ser el Sr. “X” a ser el pasajero Alfa, Beta, Delta 2, 3 o 28. Por otra parte sus derechos son limitados y discutibles, en tanto sus obligaciones son penalizadas. Usted debe imprimir su tarjeta de embarque, obligado a comprar con tarjeta de crédito a un coste fijado por ellas, debe avisar de que lleva equipaje, etc. etc.

Decíamos que sus derechos son limitados a pesar de existir reglamentaciones nacionales y europeas que defienden a los usuarios pero que los transportistas no atienden a razones.

Para mantener una hipotética relación con el viajero han creado lo que llaman servicio de “Atención al Cliente”, que en muchos discutibles casos se transforman en desatención al cliente. Normalmente se rigen por un número telefónico “800”o “902”de pago para el consumidor, situado en ocasiones en alguna ciudad o país de bajo coste. Donde después de una espera, con suerte le toman nota de sus datos y los pasan al departamento que corresponde a su petición o reclamación. Aquí empieza su calvario, si usted es tan insistente como perseverante y dispone de tiempo quizás llegue a obtener respuesta.

Usted en su recorrido de compra por Internet, y posteriormente durante su viaje, debe intentar por todos los medios no crear ni tener ningún problema, ya que será victima de una carrera de obstáculos, lleno de silencios y desatenciones. No busque correo e-mail y/o teléfono gratuito, a lo que están obligados por ley, donde dirigirse, por cuanto normalmente no existe. La lectura de su correo y la respuesta les compromete y les cuesta dinero a ellos.

La única realidad de un servicio de “Atención al Cliente”, solo lo encontrará en una agencia de viajes tradicional con presencia física donde usted pueda llamar por teléfono o acudir y ser atendido o asesorado al momento. Ellos le asistirán ante cualquier deseo o necesidad que se le presente.