El verano está a la vuelta de la esquina y, en el caso de que quieras viajar en familia, siempre surge la misma pregunta: ¿dónde podemos ir con los críos? Sin necesidad de cruzar el charco, en Europa concretamente, hay infinidad de destinos perfectos para que tanto los más grandes como los más pequeños de casa disfruten al cien por cien. Desde aquí te proponemos cinco lugares, así que si quieres que todo salga perfecto ya sabes que desde Travel Partners estamos para ayudarte en todo lo que necesites.

 

París

Es uno de los destinos estrella para ir en familia. Y se entiende perfectamente porque la capital francesa cuenta con infinidad de museos y monumentos que a los más pequeños de casa impresionarán seguro: desde la catedral de Notre Dame (donde podrán revivir las aventuras de Quasimodo), pasando por la imponente Torre Eiffel o los vastos espacios verdes que presiden prácticamente todos sus barrios. Obviamente, muchos acuden a la ciudad con la intención de hacer una escapada a Eurodisney. No obstante, hay que recordar que también se puede visitar el Parque Astérix o, en el caso del parque de la Villette, La Cité des Sciencies et de L’Industrie: un espacio con infinidad de actividades para los más pequeños y los que ya están algo más creciditos.

Ámsterdam

No todo gira alrededor de sus conocidos coffe shops, faltaría más. Ya sólo por los preciosos canales que la vertebran bien vale la pena alquilar una pequeña barquita y dejarse llevar. Aunque si tú y tu familia sois más de pisar tierra firme siempre podéis decantaros por dar un apetecible paseo en bicicleta por sus calles. El Museo Van Gogh siempre es un buen recurso para que los más pequeñajos puedan conocer de primera mano la obra del icónico artista. Pero especialmente pensado en ellos también está el denominado NEMO, el museo de ciencia de la ciudad en la que la interacción lo prima todo y donde se lo pasarán muchísimo mejor que, por ejemplo, en la Casa de Ana Frank.

amsterdam con niños

Roma

Aunque no se tengan nociones de Historia Clásica, la capital italiana nunca deja de sorprender a aquel que la visita. ¡Así que imaginen a los más pequeños! El Coliseo es una de las paradas obligadas, sin duda, pero Roma ofrece una oferta muy interesante para los niños. Por ejemplo, ahí está el área de juegos permanente Explora, el Bioparco (el zoo de la ciudad), el Museo Cívico de Zoología o su Planetario. Aunque si estáis cansados de pasear y lo que os apetece es soltar algo de adrenalina, siempre podéis decantaros por visitar el parque de atracciones Rainbow MagicLand situado a las afueras de la capital. Quién se aburre en Roma es porque quiere.

Londres

No hay motivos para asustarse por su tamaño. Londres está perfectamente conectada a través de su red de transporte público, por lo que en el caso de que vayas con un carrito de babé podrás moverte sin problemas siempre y cuando no te dé por subirte al metro por la mañana en hora punta. Más allá de eso, la oferta de la capital británica es tan grande que lo mejor que puedes hacer es planificar cada día dónde quieres ir con tu familia. Más allá de los monumentos clásicos, el London Zoo debería ser una parada obligada, así como los Estudios de Harry Potter que desde los últimos años se ha convertido en lugar de peregrinación de los fans de la saga de J. K. Rowling. Para evitarte colas innecesarias siempre puedes comprar tu entrada anticipada a través de Internet.

 

La Selva Negra

A sabiendas de que Berlín es una ciudad que se aprovecha y se disfruta mucho más a partir de la adolescencia, los más pequeños agradecerán adentrarse en la belleza de La Selva Negra, el lugar predilecto para las vacaciones en familia de los alemanes. Estés donde estés sus imponentes vistas siempre dejan sin habla, y hay muchas rutas como la Schwarzwald Panoramastrasse que permiten en un día ver los parajes naturales más destacados de la zona. Además, los más pequeños seguro que se lo pasarán en grande visitando el parque EuroPark (si son más de parques temáticos) o el Steinwasen Park (en el caso de que prefieran la observación de animales).